Después de más de 10 días sin haber aportado nada a este blog, creo que vale la pena destacar un trabajo periodístico y otro literario que curiosamente --y digo curiosamente porque no se pusieron de acuerdo--, están enfocados a la marginación argentina.
El primero tiene que ver con el importante y cada vez más relevante Premio Nuevo Periodismo CEMEX+FNPI en la categoría de radio de la sexta convocatoria, que fue ganado por Lalo Racanatini por su investigación radial "Made in bajo flores", donde pone de manifiesto la explotación de la mano de obra de la población marginal de los argentinos.
Derivado de ello, el 27 de noviembre La Comuna Ediciones de argentina lanzó en un formato poco común el audiolibro con el trabajo de Recanatini. La propuesta tiene lógica dado que la investigación fue hecha para radio.
"Made in Bajo Flores parte del salto en el consumo de energía eléctrica en los barrios más pobres de Buenos Aires y termina por descubrir una ciudad paralela donde el trabajo esclavo es moneda común y está apañado por grandes multinacionales y donde la población más vulnerable produce por centavos las prendas que luego serán vendidas en centros comerciales a 70 veces su valor de costo."
Otro premio que ha sido otorgado hoy y tiene que ver también con la argentina marginal fue para el aregntino Sergio Olguín que resultó ganador del Premio Tusquets Editores de Novela dado éste en la Feria Internacional del Libro (FIL) en Guadalajara.
“Es muy emocionante ganar este premio por el reconocimiento que significa y por el jurado”, dijo Olguín, cuyo trabajo es una novela policial, de suspenso, que “intenta ser un retrato social de la Argentina de estos momentos”.
“Es una relación de un pequeño burgués y una chica marginal, que marca la pauta de muchas cuestiones sociales de la Argentina, donde existen unos temas recurrentes, como el tema de la inseguridad y que se ha hecho una campaña en contra de los marginados”.
“Delito y marginación los han hecho sinónimos. Esa es una mirada muy simplista de la violencia social, pensando que todo se mejora con aumentar las penas en las cárceles. Eso me parece inmoral”, se explayó el escritor premiado, quien describe su obra como “una novela corta (alrededor de 180 páginas), pero intensa en episodios. Hay una aceleración en el ritmo de los hechos, que está tomada del periodismo y del cine”.
Independientemente de esta coincidencia --insisto no gratuita--, el tema marginal, la violencia social y la propia miseria de muchas personas en el Continente evidentemente no es propia de Argentina. Ambos trabajos, el periodístico y el literario, en lo general podrían situarse en cualquier capital latinoamericana, sobre todo si consideramos a México.
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